problemas en almacenes

Pese a la importancia que tiene en el resultado final, la logística es la gran descuidada de muchas empresas. Aspectos tan importantes como la disponibilidad de los productos o la calidad del servicio dependen en gran medida de su buena gestión.

Cuando una empresa mejora sus procesos logísticos hasta conseguir que se efectúen con los mínimos errores, tanto tiempo como coste se optimizan al máximo, haciéndolas más competitivas y mejorando su desempeño general.

Para alcanzar este objetivo, hemos preparado una lista con los problemas logísticos más frecuentes, de manera que podrás identificar qué parte de tu proceso debes optimizar parallevar a tu empresa al máximo nivel:

  1. Falta de planificación. En muchas ocasiones, las empresas subestiman la importancia de planificar sus procesos logísticos. Si no tenemos bien calculados los tiempos que empleamos en cada proceso, al final deberemos pagar servicios urgentes o almacenaje extra para suplir los fallos de planificación, invirtiendo más de lo que habría sido necesario en un inicio.
  2. Inexactitudes en el inventario. Otro de los problemas más frecuentes suele ser el mal conteo de la mercancía en los inventarios o en el momento de su recepción, originándose discrepancias y problemas en su documentación y almacenamiento. Para solucionarlo, es esencial revisar qué ha sucedido, pues es común que haya omisiones y errores humanos en los procedimientos.
  3. Procesos manuales ineficientes. Para conseguir el perfecto funcionamiento de la logística en una empresa, los procesos manuales deben estar optimizados al máximo. Una de las soluciones a este problema, puede ser el uso de herramientas tecnológicas que nos ayuden a sacar el máximo beneficio de este proceso.
  4. Errores de documentación. Tener un perfecto control de los trámites y papeleo es algo esencial en todas las esferas y, por supuesto, también en la logística de tu empresa. Un descuido en la documentación de aduanas, impuestos, bancos, aseguradoras, etc. pueden suponer constantes pérdidas de tiempo y dinero.
  5. Fallos de comunicación con los operadores logísticos. La comunicación es un proceso esencial y necesario en cualquier área de la empresa. Para que tu logística funcione como un reloj, deberás mantener informado a tu operador logístico de cada movimiento de carga de tu empresa.
  6. Congestión en el almacenamiento. En determinados periodos, es normal que las empresas se encuentren con volúmenes mayores de los acostumbrados en las mercancías. Lo que suele ocurrir, es que la falta de espacio se suple utilizando espacios no habilitados para ello, como pasillos, lo que suele afectar al funcionamiento y trabajo del almacén. Para evitar esto, es imprescindible tener un as bajo la manga, como disponer de espacios alternativos de almacenaje alquilados o subcontratados.
  7. Y, por supuesto, contratar una compañía de transporte inadecuada. Si quieres proporcionar el mejor de los servicios a tus clientes, deberás contratar una empresa de transporte profesional y fiable, que sea capaz de atender a tus necesidades e incidencias de forma ágil y responsable.