Misión cero emisiones transporte

En los últimos años, el avance tecnológico ha provocado que la evolución del transporte alcance un ritmo de vértigo. Combustibles alternativos, vehículos autónomos, carreteras eléctricas… El futuro va a demandar mucho a los vehículos industriales, pero, ante todo, va a exigirles respeto hacia el medio ambiente.

Los principales fabricantes ya están trabajando en el desarrollo de motores menos contaminantes y de medidas tecnológicas que consigan la aparente utopía de hacer, poco a poco, que el sector sea 100% respetuoso con el medio ambiente.

El verano del año pasado la Comisión Europea anunció la “Estrategia europea sobre movilidad de bajas emisiones”, un plan que pretende acelerar la transición hacia los vehículos de bajas y cero emisiones. Para conseguirlo, la CE quiere potenciar la implantación de energías alternativas en el transporte, como los biocombustibles, la electricidad renovable, el hidrógeno y los combustibles sintéticos renovables, además de eliminar los obstáculos que impiden el uso generalizado de vehículos eléctricos.

En apoyo a esta óptica, distintos países ya han puesto en marcha legislaciones que aceleran este proceso. En concreto, Noruega prohibirá a partir de 2025 la venta de vehículos contaminantes. El objetivo último es que en ese año la totalidad del parque móvil del país sea eléctrico, tanto en el ámbito público como en el privado. Cabe destacar que, hoy por hoy, con un 24%, es el país del mundo con la mayor tasa de vehículos eléctricos, por lo que no sería descabellado que alcanzaran su objetivo.

Los Países Bajos también se han apuntado a esta iniciativa, con el mismo año como objetivo; así como Suecia que, en este caso, ha dejado espacio hasta 2030.