logistica inversa

Si alguna vez has comprado algo online, te habrás encontrado frente a la gran disyuntiva: ¿y qué hago si lo que he comprado no es lo que esperaba?

Por este motivo, el avance del comercio electrónico ha provocado que la llamada logística inversa gane protagonismo. Pero ¿qué es? Se trata, simplemente, del recorrido que realiza un producto por la cadena de suministro, pero a la inversa. Es decir: desde el cliente final hasta el fabricante o proveedor.

Hay que tener en cuenta que la logística inversa no debe tratarse de la misma forma que la distribución al uso, ya que el volumen de devoluciones es, prácticamente en cualquier situación, drásticamente menor al de los envíos. Por ello, la forma de gestionar la logística inversa debe ser distinta.

En los últimos años la importancia de la logística inversa ha crecido exponencialmente sobre todo gracias al crecimiento de las compras por internet. A la hora de diferenciarse de sus competidores, muchos negocios e-commerce han comenzado a diferenciarse en este aspecto por una razón esencial: Para combatir la inseguridad y desconfianza de sus consumidores. El objetivo, vencer a la incertidumbre a golpe de facilidades en las devoluciones y cambios.

Pero ¿qué es lo que puede salir mal para tener que poner en marcha el mecanismo de logística inversa? Aunque  pueda parecer lo contrario, hay muchísimos motivos que activan este proceso. Entre ellos:

  • Conteo inadecuado en la preparación del producto.
  • Un error en el envío del producto.
  • Fallo a la hora de efectuar el papeleo.
  • Retrasos en entregas y envíos.
  • Errores en las rutas de distribución.
  • Desperfectos y taras.
  • Deterioro de la mercancía en el trayecto.
  • Renovacón de equipos obsoletos.

Aunque las cifras varían en función del sector, se calcula que la logística inversa supone entre el 1% y el 10% del total del coste del transporte. Para llegar de ese 10% al mínimo es esencial establecer formas de analizar qué causan las devoluciones y cambios, para así corregir y optimizar los errores y solucionarlos.

Y tú ¿cómo gestionas la logística inversa de tu negocio?