Hoy por hoy, hay más de 2.300 millones de internautas en todo el planeta y, gracias al comercio electrónico, cualquiera de ellos es un cliente potencial. Por eso, después de que tu e-commerce tenga cierto recorrido, la internacionalización parece el siguiente paso lógico.

Sin embargo, hay otros datos abrumadores, como que el 90% de negocios en internet fracasan en sus primeros 120 días de existencia. Es por esto que, antes de lanzarse, lo ideal es plantear una estrategia y estudiar las claves para internacionalizar tu empresa con éxito:

  1. Estudia el mercado. Recoge toda la información que puedas sobre el lugar al que quieres llevar tu negocio antes de tomar ninguna decisión. ¿Qué competencia existe? ¿Qué clase de productos se venden? ¿A qué precio? ¿Cuál es tu público? Cada país es distinto, así que es importante que sepas si tu negocio tiene cabida allí.
  2. Gánate la confianza de tus clientes. Al comprar online, los usuarios sienten más seguridad cuando sienten que es un negocio cercano. Por ello, conviene que estudies si adaptar el nombre del dominio al país, traducir la página web, poner los precios en la moneda local… E incluso contar con dirección y teléfono locales.
  3. Asegúrate de proporcionar una buena atención al cliente. Todo consumidor necesita saber que, en caso de tener algún problema, podrá resolverlo fácilmente sin remover cielo y tierra. Por eso tienes que ver si eres capaz de contestar a los e-mails y consultas en el idioma correspondiente, tener en cuenta la diferencia horaria, etc.
  4. Adapta tu comunicación. Aparte del idioma, la forma de comunicarse cambia en cada lugar incluso aunque los canales sean los mismos. Estudia el marketing del sitio en el que vas a vender y adáptate.
  5. Revisa el marco legal. Y, por supuesto, estudia las leyes de los negocios online del país en el que vas a internacionalizar tu e-commerce. Asegúrate de cumplir todos los requisitos legales para no tener ningún problema.