como optimizar tu almacen

Seguramente ya sabrás que para ser eficiente, un almacén debe funcionar como un reloj. En épocas como la Navidad, donde el trabajo de la mayoría de comercios alcanza un ritmo frenético, es muy importante optimizar al máximo los procesos de la cadena de suministro y todos sus eslabones. De esta manera, nuestro negocio alcanzará la máxima eficiencia posible y podremos satisfacer a nuestros clientes incluso en las fechas más exigentes.

Por eso, hoy te traemos 8 consejos que puedes poner en práctica ya mismo para optimizar la actividad de tu almacén:

La importancia de los códigos. Clasificar tus productos -y cada versión de ellos-, clientes, proveedores, etc. por códigos y, sobre todo, que la mercancía venga codificada de origen. Los códigos son uno de los principales trucos para que la optimización de tus trucos sea total. En el caso de clientes y proveedores puede resultar más complicado, ya que cada empresa tiene su propia forma de trabajar y sus nomenclaturas, pero si lo consigues te prometemos que te alegrarás.

La unidad mínima. Antes de ponerte manos a la obra, es esencial que establezcas cuál es la unidad mínima de cada pedido y que, además, todo el personal lo tenga claro. Es decir, a veces “unidad” significará una caja, pero otras querrá decir un producto en sí mismo.

La trazabilidad. Da igual el mecanismo que utilices, pero es importantísimo saber en todo momento la cantidad y ubicación exacta de tu mercancía. Saber por qué puntos ha pasado, de qué productos y cantidades consta, etc. puede llegar a ser vital para resolver determinadas incidencias.

Las ubicaciones multirreferencia. Procura no mezclar varios tipos de producto en un mismo lugar, ya que aunque a veces parezca beneficioso para los clientes, esto puede terminar provocando un problema de gestión documental en nuestro almacén con todas sus consecuencias.

Las ubicaciones rápidas. Para aumentar la eficiencia de los pedidos puedes optar por poner más a mano -las primeras en los pasillos o en las partes bajas de las estanterías o almacenajes- los productos que tengan una mayor rotación, facilitando el trabajo de los operarios.

La previsión. Como ya sabrás, los productos de tu almacén también son estacionales. Habrá épocas en los que unos tengan más rotación que otros y viceversa. Y analizando los datos de tu comercio, puedes sacarle partido. Prevé los picos de demanda para actuar en consecuencia.

La tecnología. Los avances tecnológicos han terminado revolucionando el mundo de la logística. Hay numerosos dispositivos que pueden ayudarnos a optimizar también nuestro almacén y, en concreto, el proceso de picking.

La medición. Al implementar medidas para optimizar tu almacén es muy importante medir sus resultados para saber si de verdad están resultando efectivas. Al final, cada almacén es un mundo y habrá soluciones que funcionen y otras que no. ¡Solo tienes que encontrarlas!