Conducción autónoma

En los últimos años, el transporte se ha convertido en uno de los sectores que se prevén más dinámicos y cambiantes. Con la evolución de la tecnología, nos encontramos ante un panorama en el que somos incapaces de predecir qué ocurrirá en pocos años. Avances como la conducción autónoma, la robotización o los drones prometen transformar el mundo en otro totalmente distinto al que conocemos.

La conducción autónoma es, precisamente, una de las promesas más ambiciosas. A principios de 2016 fueron nada menos que 6 de los principales fabricantes de camiones los que pusieron en marcha proyectos para insertar camiones sin conductor en las autopistas y autovías den centro de Europa. Pese a que parezca algo de ciencia ficción, algunas de estas empresas ya tienen sus camiones autónomos rodando con el objetivo de que algún día sean una realidad cotidiana.

A día de hoy, los vehículos autónomos ya han demostrado que pueden aportar significativas ventajas en muchos aspectos. Entre ellos están la mejora de la circulación y la seguridad vial, la mayor eficiencia en el consumo de combustible y la reducción del impacto en el medio ambiente.

Sin embargo, todavía queda mucho camino por recorrer. A día de hoy la tecnología de conducción autónoma no está preparada para circular en muchos lugares, como por ejemplo las vías urbanas. La convivencia de esta clase de vehículos con peatones o ciclistas sigue siendo muy peligrosa, ya que, por el momento, debe ser un conductor humano el que haga frente a imprevistos.

Por ello, la implantación de estos vehículos será paulatina. Como paso previo, la tecnología de conducción autónoma proporcionará asistencia a los conductores. Es decir, los camiones no circularán sin conductor, pero este sí que podrá desatender el volante durante periodos de tiempo. El siguiente paso será introducir la conducción autónoma en situaciones específicas, como son los atascos o carreteras sin tráfico. Por último, la conducción autónoma se convertirá en una realidad y veremos camiones y vehículos que se conducen solos durante 24 horas al día.