Entrevistas Delegados Halcourier

¿Quieres conocer Halcourier desde dentro? Os presentamos una nueva iniciativa para este año 2013: entrevistas personales a todos los delegados de nuestra red de oficinas. Los propios entrevistados nos contarán abiertamente sus comienzos en la compañía, su trayectoria, buenos y malos momentos, opiniones, premios recibidos, ideas para hacer frente a la crisis, consejos, etc. Cada una de estas entrevistas estará disponible en nuestro Blog.

Esta semana, contamos con José Luis Benito, Delegado de Las Rozas y Pozuelo de Alarcón.

José Luis, cuéntanos tus comienzos, ¿cómo llegas a Halcourier?
En el año 1992 entré en la plantilla de HRM como mozo de almacén, conocí y trabajé en la primera plataforma de Madrid en la calle Alfonso Gómez. En este puesto preparábamos la mercancía a mano, sin etiquetadoras y movíamos las cajas a mano, no había cintas ni nada parecido. Fue pasando el tiempo y evolucioné laboralmente yendo de la mano de Dña. María Luisa Arias, quien confió en mí y me brindó la posibilidad de evolucionar profesionalmente. En este tiempo desarrollé funciones diversas, desde ventas hasta implantación de imagen, creación de la nueva oficina de Palma de Mallorca, donde estuve destinado casi un año y desde ahí hasta la apertura en el año 94 de la oficina de Las Rozas y posteriormente Pozuelo. Siempre de la mano y con el consejo de mi socia, en este camino, María Luisa Arias.

Entiendo que muchas cosas buenas y no tan buenas… cuéntanos alguna regular
En todo este tiempo he pasado por situaciones de empresa más y menos agradables. HALCOURIER ha vivido momentos que nos han afectado a todos los que trabajamos bajo esta marca, además de esto a nivel de empresa, cuentas con problemas económicos, de clientes, de personal etc. Pero también hay que hablar de los éxitos y de la trayectoria aceptable en la que, en las zonas de influencia de mis delegaciones, tenemos una imagen a la altura de las mejores empresas del sector, sino la mejor. Aspectos como la disciplina en los procedimientos, mantenimiento de imagen y una atención muy personalizada, hacen que el paso del tiempo dé la razón a la única forma de conseguir el éxito, hacer bien las cosas desde que descolgamos el teléfono hasta que cobramos la factura al cliente, la calidad en la ejecución de cada uno de los procedimientos habla de nuestra empresa y de nuestra marca, los resultados les dirán a nuestros clientes quiénes somos.

En 2009, fuiste premiado con un conjunto de delegados por tu fidelidad y trayectoria. ¿Cómo lo sentiste?
Con respecto al premio de la fidelidad… siempre gusta que se acuerden de uno. Quizás gratifica más estar aquí tantos años y ver dónde estamos ahora y dónde estábamos hace 20 años y tener ganas y capacidad para seguir con este grupo de empresas que hemos decidido colaborar y enseñar una cara al mercado, una sola cara, una imagen y la decisión de hacer las cosas mejor que nuestra competencia. Si no decidimos ser mejores no tiene sentido estar aquí, hay que querer apostar por algo nuevo, algo más. Si somos uno más del montón nunca conseguiremos nada.

En 2009 podíamos leer: “El cliente quiere seguridad; busca garantías de que el paquete llega y llega en perfecto estado. Y nosotros podemos presumir de tener un altísimo nivel de efectividad tanto en la recogida como en la entrega de paquetes”, expone Luis Benito Sánchez, delegado de Pozuelo y Las Rozas. ¿Sigues pensando igual?
Con respecto a mis declaraciones, hemos mejorado mucho en este sector. Ahora el cliente quiere tecnología, comodidad, soluciones para que sus proyectos se culminen y nosotros seamos colaboradores y proveedores a la vez. Yo siempre he optado por la cercanía de las personas, las relaciones personales, y el conocimiento pleno de las necesidades de los clientes. Somos personas y después empresas.

¿Qué crees que debería hacer Halcourier para hacer frente a la crisis?
Creo que, con respecto a la crisis, deberíamos haber reaccionado algo antes. Hay que estudiar el mercado, ver los productos de la competencia, las tendencias de consumo. No podemos obviar qué hay en la calle.

En 2009, la otra gran crisis, o principio de la actual, un análisis de la franquicia señalaba la necesidad de más calidad y servicios frente a la crisis. ¿Podemos decir lo mismo hoy?
Nunca hay que dejar de lado la calidad, es fundamental, pero el cliente también quiere precio. Los que salimos a la calle tenemos que tener herramientas para trabajar.