Por Javier Escobar, CEO de Logistic Us.

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Todo comenzó en la feria industrial Hannover Messe, en 2011, donde se pronunció por primera vez el concepto de “Industria 4.0”, que fomentó la creación de un grupo de trabajo gubernamental que analizara su impacto.

Ahora bien, hablemos de tendencia.

La digitalización de la información es un tema prácticamente obsoleto en la actualidad, aunque el fenómeno de la digitalización está todavía reconduciendo su camino hacia una segunda fase: lo físico. En resumidas cuentas, la automatización continuará in crescendo hasta niveles inimaginables por algunos de nosotros.

Con esto tiene que ver la Industria 4.0 –también conocida como 4ta Revolución Industrial-, la logística 4.0 y el almacén 4.0, en el cual la trazabilidad de productos y pedidos es necesario para garantizar tanto la realización del trabajo como la de su calidad.

El futuro próximo tiene que ver con la automatización de procesos y flujos de trabajo; por eso, habrá nuevos procesadores, mucho más pequeños y de menor consumo, para gestionar la información. Pero, también tendrán un rol importante, la comunicación de bajo consumo y los sensores, encargados de recoger la información de productos y procesos in situ.

El resultado del almacén 4.0 será una red de información alimentada, en tiempo real, por productos a lo largo de su curso por la Cadena de Valor, lo que influye en procesos de almacenaje y de preparación de pedidos. De esta forma se crea un nódulo entre los datos, las máquinas y las personas.